Skip to content

La Casa Primera o Los Sie7e.

marzo 10, 2016

12039487_10153009224895213_7062057199820397893_n

Cuando vivía en mi primera casa, un edificio largo en forma de   “J” al revés, como pronunciando mi futuro nacimiento; el de una persona fuera de serie , tuve un sinnúmero de experiencias que aun recuerdo, gracias a las fotos que vi por décadas y a mi continuo rememorar .

Mis primeros “flashbacks” al respecto, me ocurrieron siendo ya casi un adulto.  Me vino a la pantalla de mis ojos interiores una escena divertida y extraña a la vez. Una hermana perseguía a la otra y la abuela las perseguía a ambas. Nunca pregunte por que ocurrió y hace unos años  me fue explicado, de el relato solo recuerdo que hubo una diferencia y se pretendía hacer violencia, y la abuela intervenía. Estaba yo frente al balcón de su casa, en el patio, cerca a la c.149 de aquella época, cuando las veo salir de un lado y correr hacia el otro. De cual lado no puedo recordar ya, pero en algún momento salieron o entraron en la sala.

Su casa, la de la abuela Angelina, quedaba muy cerca a la nuestra y mi mama podía hablar con ella (estando esta en su cocina), desde el pasillo lateral que daba hacia las ventanas de la abuela. Ambas eran en madera con algunos pisos y paredes en cemento o bloques. Estos detalles todavía debo consultarlos.

Recuerdo, aun estando en primer grado, el día que pusieron su ataúd en la sala de mi casa. Recuerdo, al treparme en el travesaño metálico del carro sobre el que lo pusieron, el característico olor usado en esa década de los 60s, para perfumarlos. En los años 90s,  ese perfume se puso de moda entre las féminas y estando en mi taller de trabajo, reaccionaba diciendo que olía “a muerto”. Mi salón de clase quedaba al otro lado de mi casa, opuesto a la residencia abuelerina. Era un salón largo, puesto de manera longitudinal a el pavimento rural de nuestra vecindad. Tenia una pluma de agua en una de las ventanas. Claro, era en madera, quedaba alto, como los demás, sobre el suelo. Debajo de estos edificios pululaban lo que ahora “Je sais” son hormigas leones o dragones, o algo asi, que formaban unos agujeros cónicos y se colocaban en el fondo con sus fauces listas para atrapar a cualquier mini criatura que resbalara por la pendiente de su polvorienta trampa. Habían decenas en el suelo suelto de todos ellos. Rememoro el momento que vi a mi madre dar puños sobre el cristal de la caja de madera cubierta de tela y cerrada con una tapa interior de cristal, a través del cual se podía ver el rostro y el torso de mi segunda madre. Me afecto por muchos años la idea de estar encerrado bajo esa tapa.

Viene a mi memoria el día que salíamos de paseo, a pie, hacia la cercana hacienda de Lomas, donde había una pieza de caña  que rodeaba toda la vecindad de arriba y de abajo como en una gran L. Al pasar frente a mi casa, mi madre me entrego un dólar para un jugo, pero Mrs. Vega, mi maestra, protesto diciendo que ella llevaba paletas. Así que tuve que devolverlo, y me dio coraje, pero no me rebele. He pensado en la causa, y he creído que los demás alumnos, o la mayoría de ellos no se podían dar ese lujo entre 1960 y 1961. Mi papa tenia un quiosco entre mi casa y la escuela y además era constructor. Pero si tomo en cuenta la ruta, esta era un poco lejana de los negocios de lo que yo llamaba, Lomas Abajo. Habríamos tenido que desviarnos un poco de la ruta para eso, según entiendo.

Yo viví en esa casa desde cero hasta poco mas de los siete años. Nos mudamos en noviembre, y he tenido varias mudanzas desde entonces en ese mismo mes. Yo cumplo en octubre. Nos mudamos en el mismo año de graduación de mi primer grado. Todavía puedo ver en mi mente, escrito en blanco, el 61 en uno de los pilotes de la vieja verja, de la casa a la que nos mudamos, y en la que ahora vivo ,verja que todavía sigue de pie. El numero se fue a juste cuando abrimos un hueco para el portón de acceso desde el camino vecinal que rodea la propiedad. Tengo entendido que fue escrito por uno de mis hermanos mayores. Según una de las versiones, la de Dña. Mina, nos mudamos a causa de la angustia que le producía el ver de cerca la casa de su mama. Yo disfrute mucho esa casa, según mis memorias.

Me veo sentado sobre una mesa gruesa de madera con un vendaje que me parecía un taco en uno de los pies. Creo que todavía conservo la cicatriz como evidencia. Me daba muchas cosquillas el que me la tocaran o cuando me pasaba la yema del índice. Así ocurrió por décadas hasta un día que pude soportarlo sin quitar el pie. Antes de esto me veo en el hospital municipal que quedaba en un edificio colonial blanco en la cuesta que hoy llaman de los Reyes. Según mi memoria me pusieron una puya. Al llegar al hogar en medio de una oscuridad me dejaron sobre la mesa de la terraza que conectaba la cocina y otros cuartos con la parte del frente con su sala y alcobas.

Un día comencé a ver en mi mente la imagen de el mayor de los varones, frente a mi en el umbral de la puerta de entrada. Estaba de uniforme Yo siempre interprete que era el día que volvió de Corea, pero pudo hacer sido antes de irse, o en otra ocasión. A mi lado habían otras personas que yo interpreto que eran mi madre, y alguna de las hermanas, pero no se con certeza porque nunca pregunte al respecto.

Este hermano tenia un cuarto al lado de la terraza, inmediatamente después de la sala. Esa habitación tenia la peculiaridad de funcionar como el interior de una cámara. Yo podía ver reflejada en la pared, la silueta de los paseantes que bajaban al pueblo caminando. Para mi era pura magia. ¿Cuando comencé a a verlo?, no se con certeza. Pudo ser cuando aun la residia o cuando años después , la mayor de las hermanas alquilo la casa.

10-27  Recuerdo la boda de Yoly, mi vecina de al frente y mi madrina de bautismo junto con su esposo. Yo tenia otros padrinos que nunca vi, los acomodados. Creo que yoly y su esposo padrinos de bautismo eran de una categoría distinta a los otros. Ya no me acuerdo si de agua u otra cosa. Todavia ella vive y siempre me ha tratado con afecto. En esa época o poco después, vivian en la ruta hacia el cerro, en una casa de balcón largo??, poco antes de lo que ahora es la entrada para Cuevitas.

(Yo recordaba que la boda la celebraron en la casa de la ”J”. Crei que también la de Yelly, pero me dicen que no, que fue en esta. Yo me puse a hacer cálculos con mi nacimiento y mudanza y la edad a la que se caso, creo que mas o menos 18. Asi creo confirmar que fue aquí. Recuerdo como rellenaron con piedra cascajo el jardín del frente para las mesas.)

Continuara…

Anuncios

From → Sin categoría

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: